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¡Hola gente linda de la CDMX! Los espero el viernes 20 de diciembre en el Centro CREA para presentarles “El Decálogo de las Brujas” 🔥 La segunda parte de los Relatos de las Brujas Morenas, habrá lectura, charla, preguntas y respuestas 🌿🌵

¡No falten y corran la voz! La entrada es LIBRE. PREVENTA DE LIBROS solo por mail: paolamklug@gmail.com
Asunto: Presentación CDMX

Puedes pagarlos en el transcurso de este mes y te los entregaré en la mano ese día. Costo $200

La cita es a las 5 de la tarde en Prosperidad 92 Col Escandón

El metro más cercano: Patriotismo linea 9.

Las estaciones del Metrobús cercanas son:
*Escandón, (sobre la misma calle Prosperidad)

*Nuevo León (sobre Av. Insurgentes, estación de transbordo)

Estacionamiento público a una cuadra.

Evento de FB:

Hola a todos, hermanos y brujitas Morenas. Como sorpresa de Navidad tendré el placer de presentarles “El decálogo de las Brujas” 🔥 este libro es la tan pedida y esperada segunda parte de los Relatos de las Brujas Morenas 🌿 El libro contiene 10 cuentos ineditos con mucha magia, amor, dolor y la fuerza, que tanto nos caracteriza a las mujeres mexicanas.

¿Quiénes son Generosa, Damiana y Gertrudis? ¿Quién era en realidad “La Culebrilla? ¿Estevanía huyó con el padre Damián o en realidad era una bruja? ¿Cómo consiguieron sus poderes las Brujas de barro? ¿La sangre de Pascuala se mezcló con la de Tanit? ¿Qué hizo Ludovina? Estas y todas las preguntas que te hiciste durante tantos años por fin serán resueltas 🤣🤣

Costo de libro $200 pesos
Preventa SOLO por mail: paolamklug@gmail.com
Asunto: Preventa
Costo de envío en la república mexicana: $50 pesos por correo tradicional registrado o $200 pesos por mensajería.
Fecha de envíos: Lunes 16 de Diciembre.

Envíos al extranjero: Cotización por mail. Incluir lugar de residencia en el mail.

¡Mil gracias! Estaré atenta a sus correos. Y sí, amarán el Decálogo tanto como los Relatos 💕 Promesa de Bruja 🧙‍♀️

Ganas de llorar

Lo cierto es que el corazón de Matita estaba lleno de recuerdos tristes; se aferraba a la tristeza con tanta fuerza como la raíz a la tierra y cuando el día de muertos llegaba, todos aquellos momentos que un día la hicieron feliz, ahora la hacían desdichada.

Con cuidado y despacio arrancaba los pétalos del cempasúchil y los colocaba por toda su ofrenda; rodeando el retrato de su madre y el sombrero de su padre, entre el jorongo de lana del abuelo y la olla de barro tiznada de la abuela. Después seguían las veladoras, los vasos de agua y mezcal, los frijoles, el arroz, las tortillas y el mole. Cada rama de ocote era el alma de un familiar, uno que perdió rostro y nombre conforme pasaba el tiempo y, sin embargo, allí estaba presente. Entre el altar de la última Zavala Martínez que vivía en el Valle.

Las dos sangres de Matita se habían agotado ya con el paso de los años, murieron de niños, de jóvenes, de viejos. Murieron felices, tristes, cansados. Murieron esperando la muerte, murieron sin saberse muertos, pero ya estaba hecho, no quedaba nada más que ella, nadie más que ella para recordarlo todo.

Y Matita sufría por eso. ¿Cómo poder recordar lo que nunca había vivido? Y ¿cómo recordar con amor lo que le rompió el corazón? Era la última guardiana de un templo que corría entre sus venas y que se derrumbaría cuando ella lo hiciera. Y mientras encendía la vela de cebo roja con la cual prendería una a una las veladoras, Matita se preguntó ¿quién la recordaría a ella cuando muriera? ¿Quién pondría una foto suya? ¿su mandil? ¿los listones de su trenza?

Un par de lágrimas brotaron del rostro moreno y terso de Matita, resbalaron por sus mejillas y cayeron por su barbilla, justo al centro del platón con sal. Con sus lágrimas había formado un mar chiquito, una costa de melancolía entre el camote y el amaranto.

Y entonces, una ráfaga de viento frío entro por la ventana apagando la luz que aún llevaba entre sus manos. Matita sintió un escalofrío, una mirada profunda se había clavado en su espalda, pero el miedo le impedía voltear.

La habitación estaba oscura, hacía un par de horas atrás que había anochecido y cada rincón de la casa se llenó con el aroma de las flores, del tabaco y del piloncillo. El corazón de Matita comenzó a latir con fuerza, ya que entre el miedo que sentía, fue capaz de reconocer un olor ajeno a todo aquello que ella había puesto en el altar; era algo que creía haber olvidado.

Matita cerró sus ojos mientras la cera de la vela quemaba sus manos.

Y allí estaba ella de niña, sus primeros pasos, sus primeras risas. El viento sobre su cara cuando acompañaba a su padre al campo, el fuego entre los ojos de su madre mientras calentaba el fogón. La risa del abuelo, el calor de las manos de la abuela. El aliento fresco de su primer amor.

Luego las lágrimas, el aprendizaje en el andar de un camino lento. El reflejo solitario de su rostro cada año. Los bautizos, las bodas y los funerales, el miedo a confiar, a querer, el miedo a vivir revoloteando como el papel picado colgado de un lado a otro de la iglesia.

Matita estaba sola porque lo había decidido. Aunque ahora entendía que las razones habían sido erróneas, de cualquier forma, había sufrido. De cualquier forma, su corazón estaba roto e imperfecto.

Giró su cabeza lentamente a pesar del temblor en sus piernas. Almas azules y naranjas se congregaban a su alrededor; pedazos de sí misma, de los Zavala, de los Martínez, ojos grandes y pestañas largas, labios gruesos y narices afiladas. Miradas tristes, alegres, molestas e indiferentes. Cachitos de su sangre, de su alma, de su carne y su voz y entre ellos, ella: Hermosa, erguida, fuerte.

Su cabello negro portaba una guirnalda de estrellas y de flores; las cuentas de los collares colgando de su cuello resplandecían entre la oscuridad. ¿Era ella o era la Muerte?

Se acercó despacio, las dos manos se unieron –como tocando el reflejo del agua en el pozo o en un espejo- y entonces el miedo se volvió amor, y la duda se volvió certeza.

Matita se recordaría a sí misma cuando muriera- más allá del copal y de la brisa- entre los ecos de los que fueron y la ilusión de los que no serían.

Sonrió por primera vez en muchos años, abrió los ojos y se encontró de nuevo sola en la oscuridad.

Fue a la cocina, preparó café. Trenzó sus cabellos con sus más lindos listones, bañó su cuello con perfume y amarró con delicadeza su mandil; se sentó junto al altar y comenzó a cantar:

“Sólo en pensar que dejé un amor pendiente, nomás que me acuerdo me dan ganas de llorar”

Matita cerró sus ojos, sonrió una vez más con toda dulzura y agradecimiento. Tomó un sorbo de café, dio una bocana al cigarro de su padre y se fue en paz, allá, adonde una ofrenda diferente la esperaba para darle la bienvenida a su nueva vida.

“Pero a mí no me divierten los cigarros de la Dalia, pero a mí no me consuelan esas copas de aguardiente”

Texto: Paola Klug

Fotografía: Diego Huerta Photographer

Fragmento de Canción. Yo ya me voy a morir a los desiertos / Canto cardenche

 

Dentro de los increíbles eventos que se realizarán el mes de Noviembre en Celaya tendré la oportunidad de llevar la Conferencia “Brujas de maíz: La historia de la Brujería en el México prehispánico y colonial” a todos ustedes junto a la presentación de los “Relatos de las Brujas Morenas”

Hay una parte de nuestra historia cubierta de niebla: Los nombres y manos de las antiguas mujeres mágicas están en el olvido, pero esa noche, todas ellas saldrán a la luz: “La historia de la brujería en el México Prehispánico y Colonial” es una conferencia dedicada a sus vidas, leyendas e historias. La cita es el próximo viernes 8 de Noviembre en punto de las 6 de la tarde en la Sala Hermilo Novelo de la Casa de la Cultura de Celaya.

Compartan e inviten a sus amigos y familiares. La entrada es gratuita, lleven cámara o libreta y pluma para anotar. Al final habrá ronda de preguntas y respuestas.

¡Allá nos vemos!

Evento en FB: Relatos de las Brujas Morenas. Conferencia y Presentación

Hola 💀 Tengo el agrado de invitarlos a esta conferencia: Elementos prehispánicos en el altar de día de muertos. La impartiré en Manuel Doblado 210 zona Centro, en Jaral del Progreso,Guanajuato. Nos vemos en punto de las 6:30 PM el próximo 30 de octubre 🖤💀 En ella conocerán todo acerca de los altares,su simbolismo y su importancia de acuerdo a nuestras raíces culturales. No falten 🖤💀

Evento FB: Elementos prehispánicos en el altar de día de muertos

Gente linda en España 🇪🇸 ¡Les tengo una hermosa noticia! Hace algún tiempo tuve el placer de conocer a Javier Rodriguez Barranco, el alma creadora de Ediciones Azimut y ambos entablamos una hermosa amistad. Meses atrás me envió por correo las más hermosas fotografías de mujeres que he visto en mi vida, todas ellas tomadas en sus viajes a lo largo y ancho del mundo. Mujeres mágicas capturadas en un instante que permanecerá eterno por la lente de Javier. Aquellas fotos se convirtieron en bellísimas historias plasmadas en un hermoso libro adonde tengo el honor de participar junto a otros escritores y escritoras solidarias. “Mundo de Mujeres” será presentado en Málaga, España el martes 22 de octubre en punto de las 20 horas. Javier y otras de mis compañeras estarán esperándolos en el Ateneo de Málaga (calle compañía #2)

Las ventas de “Mundo de Mujeres” serán donadas a la ONG “AID Children of the World” 🌏 💜 Espero que puedan asistir y en su defecto, adquirir un ejemplar y ayudarnos a ayudar. Un abrazo grande y mil besos 😘

¿Sabes lo que ocurre cuando hurtas la comida de los difuntos en el altar? Descúbrelo junto a Mitli, en el primer episodio de esta aventura.
 
Mictlán contiene 18 Cuentos sobre Día de Muertos, todos ellos inéditos y escritos por Paola Klug. Tiene un costo de $200 pesos, es un libro con formato artesanal. Escribe a paolamklug@gmail.com para mayores informes. Suscríbete a mi canal para no perderte ninguno de los episodios: Paola Klug