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El Parto

El Parto

Lupita tenía seis meses de embarazo y a pesar de ser joven e inexperta, se sentía valiente. Aquella mañana se acarició el vientre mientras miraba por los resquicios de luz que aquellos viejos juncos de su puerta permitían entrar. El comal ya estaba prendido y el olor a leña quemada y maíz invadían cada resquicio de su hogar.

Conforme pasaron las horas y cambiaba la luz solar; Lupita comenzó a sentirse inquieta, algo en su interior le hacía pensar que algo estaba mal; de pronto se había quedado sin fuerzas, así que no podía ir a buscar a Idelfonso que andaba allá afuera, trabajando en el huamil.

Los ojos de Lupita se llenaron de lágrimas, tomó el viejo mandil que le había heredado su madre y se tendió en el piso tibio sobándose la panza e intentando hablar con su bebé, que desde hacía unas horas había dejado de moverse. Así se quedó dormida Lupita, con el sabor a sal en los labios resecos y así fue que Idelfonso la encontró al regresar.

Asustado y preocupado, salió corriendo de la casa como torito de feria para buscar a Doña Chepa, la partera. Cuando esta llegó, lo mandó por agua, alcohol de caña y un par de velas; Idelfonso hizo lo que pudo y cuando la puerta de juncos fue cerrada en su cara, solo pudo sentarse a esperar en el viejo troco de álamo.

Afuera, el aire frío de la montaña le pegaba en la cara y salvo la canción de los grillos, todo estaba en completo silencio.

Minutos después, escuchó unos gritos acompañados de una respiración entrecortada, pero no había llanto de niño; así que, esperando lo peor, entró con fuerza manoteando la puerta.

-Tu mujer parió un fantasma- dijo Doña Chepa.

Aquí dentro no hay nada.

Idelfonso se quedó callado y mirando con extrañeza el rostro pálido y desolado de Lupita le dijo:

– ¿Ya ves? Te dije que tu panza se veía rara.

****************

Realicé este cuento en mi Taller de Creación Literaria tomando como referencia el ejercicio 7X7X7,  en el cual se debe usar el séptimo libro de nuestro estante (novela, poesía, cuento o fábula) buscar la página 7 de la obra (sin tomar en cuenta la numeración desde el índice) y elegir el párrafo 7 hasta el próximo punto que se encuentre; ese párrafo debe dar luz a un nuevo cuento o una nueva historia.

El Libro que me tocó fue “Creencias, mitos y leyendas en el Antiplano” del autor Homero Adame; y el párrafo que me tocó para mi creación es: “se puso muy preocupada porque su esposa estaba preñada, pero no igual que como una mujer común que está preñada de niño, osea, la panza se le veía rara de a tiro”

Gente hermosa de la CDMX: Por fin tengo el placer de invitarlos a la conferencia “Las Brujas de Maíz” Historia de las Brujas indígenas y coloniales 🤗 En ella podré mostrarles todo lo que descubrí en el camino que me llevó a escribir los Relatos de las Brujas Morenas y posteriormente El Decálogo de las Brujas. Es la primera vez que la presento en la Ciudad de México y me siento muy feliz de poder hacerlo, así que espero de todo corazón y llena de emoción tu asistencia en ella.

La conferencia tiene un cupo limitado de 70 personas y una cuota de recuperación de 100 pesos, mismos que debes cubrir con anticipación para asegurar tu lugar. También podrás disfrutar de una exposición llena de magia y misticismo, participar en la ronda de preguntas y respuestas y adquirir libros, playeras, y otras sorpresas que llevaré conmigo.

Si deseas asistir, debes enviar un mensaje a paolamklug@gmail.com para darte todos los detalles 🌿

La cita será el sábado 21 de marzo en Centro CREA ubicado en Prosperidad 92 Col Escandón en punto de las 4 de la tarde. Por favor sé puntual 🙏🏽 Habrá ronda de preguntas y respuestas.

El metro más cercano a Centro CREA es Patriotismo, línea 9.

Las estaciones del Metrobús cercanas son:

-Escandón (sobre la misma calle Prosperidad)

-Nuevo León (sobre Av Insurgentes, estación de transbordo)

Estacionamiento público a una cuadra.

Evento en FB:  Conferencia “Las Brujas del Maíz” CD

Gente hermosa de la CDMX: Tengo el gusto de invitarles a esta hermosa reunión que se llevará a cabo en la Escuela de diseño del INBAL – INBA ubicada en Xocongo 138, Col. Tránsito, Alcaldía Cuauhtémoc el próximo viernes 20 de marzo en punto de las 4:00PM. Será una reunión íntima entre artesanos, creadores, Brujas Morenas y nahuales en donde leeré algunos de mis cuentos y contaré algunas historias y anécdotas de mis andanzas.

Entrada libre ❤️

Muy cerca del metro San Antonio Abad, línea azul 💙

Evento de FB: Brujas Morenas Cuentos e Historias C

Gente bonita de Cortazar: Tengo el placer de invitarlos a la conferencia “Las Brujas de Maíz” Historia de las Brujas indígenas y coloniales durante la celebración de la XII Feria del Libro de Cortazar. La cita es el 15 de marzo en punto de las 6 de la tarde en el jardín principal de Cortazar, Guanajuato.

En esta conferencia les podré mostrar los resultados de una investigación de 3 años sobre las Brujas Indígenas y Coloniales, todo lo que descubrí en el camino que me llevó a escribir los Relatos de las Brujas Morenas y posteriormente El Decálogo de las Brujas.

Entrada libre, corran la voz. ¡No falten

Evento en FB: Conferencia Brujas del Maíz / Cortazar

¡Hola gente linda de la CDMX! Los espero el viernes 20 de diciembre en el Centro CREA para presentarles “El Decálogo de las Brujas” 🔥 La segunda parte de los Relatos de las Brujas Morenas, habrá lectura, charla, preguntas y respuestas 🌿🌵

¡No falten y corran la voz! La entrada es LIBRE. PREVENTA DE LIBROS solo por mail: paolamklug@gmail.com
Asunto: Presentación CDMX

Puedes pagarlos en el transcurso de este mes y te los entregaré en la mano ese día. Costo $200

La cita es a las 5 de la tarde en Prosperidad 92 Col Escandón

El metro más cercano: Patriotismo linea 9.

Las estaciones del Metrobús cercanas son:
*Escandón, (sobre la misma calle Prosperidad)

*Nuevo León (sobre Av. Insurgentes, estación de transbordo)

Estacionamiento público a una cuadra.

Evento de FB:

Hola a todos, hermanos y brujitas Morenas. Como sorpresa de Navidad tendré el placer de presentarles “El decálogo de las Brujas” 🔥 este libro es la tan pedida y esperada segunda parte de los Relatos de las Brujas Morenas 🌿 El libro contiene 10 cuentos ineditos con mucha magia, amor, dolor y la fuerza, que tanto nos caracteriza a las mujeres mexicanas.

¿Quiénes son Generosa, Damiana y Gertrudis? ¿Quién era en realidad “La Culebrilla? ¿Estevanía huyó con el padre Damián o en realidad era una bruja? ¿Cómo consiguieron sus poderes las Brujas de barro? ¿La sangre de Pascuala se mezcló con la de Tanit? ¿Qué hizo Ludovina? Estas y todas las preguntas que te hiciste durante tantos años por fin serán resueltas 🤣🤣

Costo de libro $200 pesos
Preventa SOLO por mail: paolamklug@gmail.com
Asunto: Preventa
Costo de envío en la república mexicana: $50 pesos por correo tradicional registrado o $200 pesos por mensajería.
Fecha de envíos: Lunes 16 de Diciembre.

Envíos al extranjero: Cotización por mail. Incluir lugar de residencia en el mail.

¡Mil gracias! Estaré atenta a sus correos. Y sí, amarán el Decálogo tanto como los Relatos 💕 Promesa de Bruja 🧙‍♀️

Ganas de llorar

Lo cierto es que el corazón de Matita estaba lleno de recuerdos tristes; se aferraba a la tristeza con tanta fuerza como la raíz a la tierra y cuando el día de muertos llegaba, todos aquellos momentos que un día la hicieron feliz, ahora la hacían desdichada.

Con cuidado y despacio arrancaba los pétalos del cempasúchil y los colocaba por toda su ofrenda; rodeando el retrato de su madre y el sombrero de su padre, entre el jorongo de lana del abuelo y la olla de barro tiznada de la abuela. Después seguían las veladoras, los vasos de agua y mezcal, los frijoles, el arroz, las tortillas y el mole. Cada rama de ocote era el alma de un familiar, uno que perdió rostro y nombre conforme pasaba el tiempo y, sin embargo, allí estaba presente. Entre el altar de la última Zavala Martínez que vivía en el Valle.

Las dos sangres de Matita se habían agotado ya con el paso de los años, murieron de niños, de jóvenes, de viejos. Murieron felices, tristes, cansados. Murieron esperando la muerte, murieron sin saberse muertos, pero ya estaba hecho, no quedaba nada más que ella, nadie más que ella para recordarlo todo.

Y Matita sufría por eso. ¿Cómo poder recordar lo que nunca había vivido? Y ¿cómo recordar con amor lo que le rompió el corazón? Era la última guardiana de un templo que corría entre sus venas y que se derrumbaría cuando ella lo hiciera. Y mientras encendía la vela de cebo roja con la cual prendería una a una las veladoras, Matita se preguntó ¿quién la recordaría a ella cuando muriera? ¿Quién pondría una foto suya? ¿su mandil? ¿los listones de su trenza?

Un par de lágrimas brotaron del rostro moreno y terso de Matita, resbalaron por sus mejillas y cayeron por su barbilla, justo al centro del platón con sal. Con sus lágrimas había formado un mar chiquito, una costa de melancolía entre el camote y el amaranto.

Y entonces, una ráfaga de viento frío entro por la ventana apagando la luz que aún llevaba entre sus manos. Matita sintió un escalofrío, una mirada profunda se había clavado en su espalda, pero el miedo le impedía voltear.

La habitación estaba oscura, hacía un par de horas atrás que había anochecido y cada rincón de la casa se llenó con el aroma de las flores, del tabaco y del piloncillo. El corazón de Matita comenzó a latir con fuerza, ya que entre el miedo que sentía, fue capaz de reconocer un olor ajeno a todo aquello que ella había puesto en el altar; era algo que creía haber olvidado.

Matita cerró sus ojos mientras la cera de la vela quemaba sus manos.

Y allí estaba ella de niña, sus primeros pasos, sus primeras risas. El viento sobre su cara cuando acompañaba a su padre al campo, el fuego entre los ojos de su madre mientras calentaba el fogón. La risa del abuelo, el calor de las manos de la abuela. El aliento fresco de su primer amor.

Luego las lágrimas, el aprendizaje en el andar de un camino lento. El reflejo solitario de su rostro cada año. Los bautizos, las bodas y los funerales, el miedo a confiar, a querer, el miedo a vivir revoloteando como el papel picado colgado de un lado a otro de la iglesia.

Matita estaba sola porque lo había decidido. Aunque ahora entendía que las razones habían sido erróneas, de cualquier forma, había sufrido. De cualquier forma, su corazón estaba roto e imperfecto.

Giró su cabeza lentamente a pesar del temblor en sus piernas. Almas azules y naranjas se congregaban a su alrededor; pedazos de sí misma, de los Zavala, de los Martínez, ojos grandes y pestañas largas, labios gruesos y narices afiladas. Miradas tristes, alegres, molestas e indiferentes. Cachitos de su sangre, de su alma, de su carne y su voz y entre ellos, ella: Hermosa, erguida, fuerte.

Su cabello negro portaba una guirnalda de estrellas y de flores; las cuentas de los collares colgando de su cuello resplandecían entre la oscuridad. ¿Era ella o era la Muerte?

Se acercó despacio, las dos manos se unieron –como tocando el reflejo del agua en el pozo o en un espejo- y entonces el miedo se volvió amor, y la duda se volvió certeza.

Matita se recordaría a sí misma cuando muriera- más allá del copal y de la brisa- entre los ecos de los que fueron y la ilusión de los que no serían.

Sonrió por primera vez en muchos años, abrió los ojos y se encontró de nuevo sola en la oscuridad.

Fue a la cocina, preparó café. Trenzó sus cabellos con sus más lindos listones, bañó su cuello con perfume y amarró con delicadeza su mandil; se sentó junto al altar y comenzó a cantar:

“Sólo en pensar que dejé un amor pendiente, nomás que me acuerdo me dan ganas de llorar”

Matita cerró sus ojos, sonrió una vez más con toda dulzura y agradecimiento. Tomó un sorbo de café, dio una bocana al cigarro de su padre y se fue en paz, allá, adonde una ofrenda diferente la esperaba para darle la bienvenida a su nueva vida.

“Pero a mí no me divierten los cigarros de la Dalia, pero a mí no me consuelan esas copas de aguardiente”

Texto: Paola Klug

Fotografía: Diego Huerta Photographer

Fragmento de Canción. Yo ya me voy a morir a los desiertos / Canto cardenche